Como escritora de novela romántica, paso mis días construyendo puentes entre el deseo y la realidad. Pero cuando llega el 14 de febrero, me encuentro en una encrucijada emocional. ¿Es este día el aliado de nuestro género o su versión más descafeinada?
Pros: El lado romántico
En un mundo en el que a menudo se tacha lo romántico de ‘cursi’ o ‘literatura menor‘, que exista un día dedicado oficialmente a celebrar el amor es, en teoría, una victoria.
⏸️ La pausa necesaria
San Valentín nos obliga a detener el reloj y reconocer a la persona que tenemos al lado. Aunque es triste, si durante el resto del año, esa persona es invisible.
💡 La inspiración
Para quienes escribimos, observar el despliegue de afecto en las calles o las redes sociales, nos regala gestos y situaciones que nos inspiran para nuestras historias.
📚Visibilidad
Es el momento del año donde nuestras novelas llenan los escaparates. El mundo admite, aunque sea por un día, que el amor es el motor que nos mueve.
Contras: El lado comercial
Aquí es donde, como autoras y narradoras de historias, empezamos a ver las costuras del vestido. El ideal choca con la realidad del mercado.
🧸 El amor por catálogo
El marketing nos dice que el afecto se mide según la cantidad que nos gastamos. Para una escritora, el amor real está en los detalles sutiles, no en comprar productos estandarizados.
🌹 La presión del ‘Gran Gesto’
No hay nada menos romántico que un ramo de rosas comprado con prisas y bajo presión, por miedo a las represalias del calendario. Aunque eso sería aceptable si ese detalle se tiene cualquier otro día del año y sin motivo aparente ni fecha que lo imponga.
🚫 La exclusión
El día 14 de febrero, en el calendario comercial, ignora matices como el amor no correspondido, la soltería elegida, el duelo o las relaciones imperfectas.
Nuestra misión como autoras (y amantes del amor) es recordar que el afecto se cultiva, no se compra. Aquí tienes tres claves para reescribir este día, contrastando el «gesto explosivo» con el «amor cultivado».
Conclusión: desde mi visión como escritora.
✍️ 1. Escribe tu propia escena
No dejes que una campaña publicitaria escriba tu guion. Busca tu propia narrativa. ¿Qué es lo que realmente te emociona? Crea un momento que encaje con tu historia, no con el anuncio de la tele.
✉️ 2. Menos plástico, más alma
Una nota escrita a mano tiene más valor que cualquier objeto de lujo. El amor real está en los detalles sutiles, no en un producto estandarizado que la mayoría compra por compromiso.
🌱 3. Celebra el proceso
El amor, como una buena novela, es interesante por sus conflictos y sus días grises, no solo por el final feliz. No busques ese «fueron felices y comieron perdices» del 14 de febrero, busca la trama completa.
¿Y tú, qué opinas? ¿Cuál es tu veredicto?
¿Crees que San Valentín ayuda a mantener vivo el romance o que lo ha convertido en un producto de estantería?
Mantiene vivo el romance❤️
Es un producto de estantería🏷️
Es complicado (como las buenas novelas). 📖


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