El refugio de las letras.
CARTA N.º 6: EL MOTOR DE LAS GANAS.
Asunto: Tus sueños dependen de ti
Querida lectora,
Hoy quiero ponerme seria, pero de esa forma en la que lo haces con una amiga cuando quieres verla brillar. Quiero que hablemos de lo importante que es hacer lo imposible por conseguir aquello que nos marcamos en la vida. Porque, seamos sinceras: lograr que nuestros sueños se hagan realidad no depende de la suerte ni de los demás, sino de nosotras mismas.
A veces somos expertas en ponernos trampas. Nos boicoteamos diciendo: «no puedo», «no tengo los medios», «no soy capaz», «me faltan las fuerzas» o «no tengo paciencia para llegar hasta ahí». Pero la realidad es mucho más simple: el hecho de tener un objetivo ya es motivo suficiente para arremangarnos y empezar a dar los pasos necesarios.
Yo, sin ir más lejos, siempre he creído que todo en esta vida depende, única y exclusivamente, de las ganas que le pongas a las cosas. Y lo que no sabemos, se aprende. ¿Que te gusta pintar, pero estás convencida de que no tienes talento ni para rellenar un libro de colorear infantil? ¡Pues ve a clases de pintura! ¿Que tu sueño es escribir, pero crees que no eres escritora y que no podrás hacerlo? ¡Ponle ganas! Hoy en día, afortunadamente, tenemos al alcance de la mano —y sin movernos de casa— todo lo necesario para dar los primeros pasos en cualquier disciplina que nos propongamos.
Todas, absolutamente todas, tenemos la capacidad de desarrollar aquello que deseamos. Es verdad que no todas tendremos la misma facilidad para las mismas cosas; cada una lleva su propio ritmo y estilo. Pero lo que sí te aseguro es que todas nacemos con un don. Solo tenemos que tener la valentía de buscarlo, encontrarlo y cultivarlo.
De igual forma, a veces nos ponemos trabas a la hora de afrontar los problemas cotidianos. De repente, nos vemos incapaces de solucionarlos y se nos hacen montañas imposibles de escalar. Sin embargo, la mayoría de las veces solo tienes que buscar el hilo del que tirar para encontrar la manera de rodear o saltar esa montaña.
Todos los problemas tienen la importancia que nosotras les damos. Alguien sabio me dijo una vez: «Si el problema tiene solución, ¿para qué te vas a preocupar? Y si no la tiene y no puedes hacer nada…, ¿para qué te vas a preocupar?».
Así que dime, ¿qué es eso que llevas tiempo queriendo hacer y sigues posponiendo con excusas? Hoy es un gran día para arremangarse.
Con amor y tinta,
Ada White

